Hasta hace unos años, el que llegaba al éxito buscaba un sedán con baúl grande. Hoy, la mirada se va hacia las camionetitas urbanas o SUVs. Pero, ¿cuál es realmente mejor para vos? En OpenCars ponemos los dos frente a frente.
- SUV: La reina de la ciudad (y los baches)
El éxito de los SUVs no es solo moda; tiene mucho de práctico:
- Despeje del suelo: Nuestras calles tienen lomos de burro, cunetas y algún que otro bache. El SUV pasa por donde el sedán sufre o toca abajo.
- Posición de manejo: Vas sentado más alto. Eso te da una mejor visual del tráfico y, para muchos, una sensación de mayor seguridad.
- Facilidad de acceso: Es mucho más cómodo subir y bajar, o colocar la sillita del bebé sin tener que agacharse tanto.
- Sedán: El placer de manejar en ruta
Si te gusta el manejo clásico y hacés mucha ruta, el sedán sigue siendo el rey:
- Estabilidad: Al ser más bajo, tiene un centro de gravedad menor. Esto se traduce en un auto que dobla mejor, no se hamaca con el viento lateral y es más estable a alta velocidad.
- Consumo: Al ser más aerodinámico, el motor hace menos esfuerzo para romper el viento. A 120 km/h, un sedán suele gastar menos que un SUV del mismo motor.
- Baúl seguro: En el sedán, el baúl es un compartimento estanco de metal. En un SUV, está integrado y muchas veces solo separado por una lona, lo que lo hace un poco más vulnerable.
- Espacio y modularidad
- El Sedán tiene un baúl que suele ser más profundo y largo (ideal para valijas grandes).
- El SUV gana en altura. Si tenés que cargar un televisor, una bici o algo alto, rebatís los asientos y tenés un furgón pequeño.
¿Cuál elegir?
- Elegí un SUV si: Vivís en zonas con calles en mal estado, buscás comodidad para subir y bajar, y te gusta la estética aventurera.
- Elegí un Sedán si: Viajás mucho por autopista, priorizás el consumo de combustible y buscás un manejo más firme y elegante.


