🛞Neumáticos de auxilio: Todo lo que tenés que saber (antes de necesitarlos)

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El neumático de auxilio es el “Plan B” de tu auto. Sin embargo, no todos los auxilios son iguales, y usar mal esta rueda puede poner en riesgo la estabilidad del vehículo o dañar la mecánica.

  1. Los tipos de auxilio: No todos son “una rueda más”

Hoy en día, las automotrices utilizan diferentes estrategias para ahorrar espacio y peso. Es vital que sepas cuál tenés en tu baúl:

  • Rueda de tamaño completo: Es idéntica a las otras cuatro. Podés circular normalmente, pero recordá que si tus ruedas titulares son de aleación y el auxilio es de chapa, deberás usar los bulones específicos para chapa si el auto los trae.
  • Rueda temporal o “Galletita”: Es mucho más fina y pequeña. Su función es únicamente llevarte hasta la gomería más cercana. Tiene dos limitaciones críticas:
    • Velocidad: No debés superar los 80 km/h.
    • Distancia: No se recomienda hacer más de 80 o 100 km con ella.
  • Kit de reparación (sin rueda): Algunos autos modernos traen un compresor y un sellador líquido. Sirve para pinchaduras leves, pero si rompés el flanco del neumático o agarrás un pozo grande, el kit no te servirá y necesitarás grúa.
  1. El mantenimiento: El auxilio también “envejece”

Tener la rueda ahí no garantiza que funcione. El caucho se reseca con los años y el aire se escapa lentamente.

  • La presión de inflado: Al estar guardada, la rueda de auxilio pierde presión. Un consejo experto de OpenCars: inflala siempre con 5 libras más que las ruedas normales. Es mucho más fácil quitarle aire al momento de usarla que intentar inflarla en medio de la nada.
  • Fecha de fabricación: Al igual que las otras gomas, el auxilio tiene fecha de vencimiento (código DOT). Si el auto tiene más de 6 u 8 años y el auxilio nunca se rodó, el caucho puede estar cristalizado y no tener agarre bajo lluvia.
  1. El Kit de Emergencia: Tus herramientas de supervivencia

De nada sirve tener la rueda perfecta si no podés sacarla. Revisá periódicamente:

  • El Gato: Engrasalo si ves que el tornillo está muy seco para que gire suave.
  • La Llave de Cruz/L: Asegurate de que sea la medida correcta, especialmente si compraste el auto usado.
  • Tuercas de seguridad: ¡Fundamental! Tené siempre a mano el adaptador (la “llave maestra”). Si lo perdés, no vas a poder sacar la rueda pinchada.
  1. ¿Dónde poner la rueda pinchada?

Parece obvio, pero si tenés el baúl lleno de valijas y pinchás, la rueda sucia y gigante que saques no va a entrar donde estaba el auxilio (si este era temporal). Tené siempre una bolsa de consorcio grande en el kit para meter la rueda sucia dentro del habitáculo sin arruinar los tapizados.

El consejo de OpenCars: La próxima vez que vayas a la estación de servicio, pedile al playero que revise la presión del auxilio. Te toma un minuto y te ahorra horas de espera al costado del camino.

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