El aquaplaning es ese momento aterrador en el que perdés el control del auto porque los neumáticos no llegan a evacuar el agua del camino y empiezan a flotar. Básicamente, dejas de conducir sobre asfalto y pasás a “navegar”.
¿Por qué sucede?
Se debe a la combinación de tres factores:
- Exceso de velocidad: El neumático no tiene tiempo físico para drenar el agua.
- Neumáticos gastados: Si los surcos tienen poca profundidad, el agua no tiene por dónde escapar.
- Presión baja: Una goma desinflada es más propensa a “planear”.
¿Cómo te das cuenta?
- Sentís la dirección muy liviana (como si el volante estuviera suelto).
- El motor sube de revoluciones de golpe (las ruedas giran en el aire).
- Sentís que el auto se desplaza hacia los costados sin que vos muevas el volante.
¿Qué hacer si te pasa? (Y qué NO hacer)
- ❌ NO claves los frenos: Si bloqueás las ruedas, cuando vuelvan a tocar el asfalto el auto va a salir disparado sin control.
- ❌ NO volantées: Si tenés las ruedas giradas al recuperar el agarre, el auto va a dar un tirón violento que puede terminar en vuelco.
- ✅ Mantené el volante derecho: Sujetalo firme pero no lo muevas.
- ✅ Soltá el acelerador: Dejá que el auto pierda velocidad por sí solo. Vas a sentir un pequeño “tirón” cuando los neumáticos vuelvan a tocar el suelo.
El consejo de OpenCars: La mejor forma de evitarlo es la prevención. Antes de salir a la ruta, revisá que tus neumáticos tengan buen dibujo y la presión correcta. ¡Unos milímetros de goma pueden salvarte la vida!


